21 August 2010

Toy Story 3

 “Cuando Pixar estrenó Toy Story en 1995 yo tenía cuatro años. Después de verla más de 100 veces, comencé a decir que de grande quería “Hacer Toy Story”. Criada con los legendarios títulos de Disney, dosis diarias de Cartoon Network y Nickelodeon, los dibujos animados de Hanna Barbera y los juegos de Nintendo, a la hora de decidir qué camino emprender en mi formación superior sólo tuve que convencer a mi madre.”

Esto es un fragmento de mi carta de presentación profesional y para mi es tan crystal clear como emotiva. Yo realmente crecí queriendo “hacer Toy Story”, como si me pareciera la mayor hazaña que había logrado la humanidad. Toy Story, y las posteriores películas de Pixar, lograron que me interesara por la animación más allá de las horas que me pasaba frente a la televisión y alquilando una y otra vez la boda de Pebbles y Bamm-Bamm en Blockbuster.

Por eso para mi Toy Story es tan importante. Fue el primer largometraje de animación digital que vi y que existió, y desde ese momento el avance de la industria ha crecido al mismo ritmo que mi cariño hacia ella. Ver Toy Story 3 ha sido el cierre de algo, no se muy bien de qué, pero de algo lindo.



Pixar lo ha logrado otra vez y ya es algo que se da por hecho. Pero la calidad no la da el nombre del estudio, la da la fe en el desarrollo de la tecnología y el cariño artesanal con el que todo el equipo emplea ese avance en pro de la narrativa, del carisma y de la empatía con un público que ha crecido con Toy Story.

La primera película marca el inicio de una nueva etapa de la animación en la que el 2D, tan apreciado y único en su momento, queda relegado a segundo plano. Y como cualquier medio que queda reemplazado, siempre tendrá a sus defensores para criticar al nuevo. Una de las críticas con más peso que se hacía al 3D era la falta de naturalidad, de frescura y casi de amor que se sentía en todos sus movimientos. Pero es que después de haber tenido a un Glenn Keane dándole vida a Tarzán, a la Bestia y a Ariel, es muy fácil notar la perdida. Hoy en día el 3D ha avanzado muchísimo y la gran mayoría de los animadores digitales tienen una gran base de 2D. Pero personalmente aún no lo había terminado de sentir al máximo hasta Toy Story 3. Las escenas de Bonnie me quitaban el aliento. Sus movimientos, sus expresiones y su animación en general, en momentos me transportaban a la fluidez y la belleza original del 2D, manteniendo la perfección visual tan característica de Pixar.

Toy Story 3 es una historia que nos enseña a decir adiós a las cosas que apreciamos. Porque si la vida luego se trata de despedidas constantes, es más fácil aprender a superarlas con una visión positiva del adiós que con la muerte súbita del padre de Simba o con la separación radical de Dumbo y Bambi de sus madres. Dices adiós, pero también pasas la batuta. Andy le regala todos sus juguetes a Bonnie al mismo tiempo que Pixar cierra la etapa de su pelicula más importante e incita a la creación de nuevas piezas maestras de la animación digital.

photo by pixarblog

2 comments:

  1. :-**

    un monton de años mas que tu, y unos cuantos achaques que tu aun no tienes (y espero no los tengas nunca), pero he disfrutado de esta Peli (y las anteriores) exactamente de la misma manera... incluso tu nota de como enseñar a "decir adios": à la "Old Time Disney" y otros mas*** (matando o separando y eliminando de un carajazo) o à la Pixar (aceptando el lado trsite, pero viendo su lado positivo tambien, y con miras hacia adelante) :-)

    ***recuerdas aquella peli de Spielberg "An American Tail"? la de los ratoncitos rusos que se van a USA porque "En USA no hay gatos".... Franceliza paso toda la pelicula llorando desesperada, porque el puto raton perdio la familia, y luego porque perdio a todos sus amigos, y luego (a pesar de reencontrarse conellos) porque en realidad no tenia mama... y ella tenia,creo que 5 o 6 añitos... ese, unido a otros detalles de la peli me hicieronodiarla hasta la muerte!

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  2. ari me gusta mucho tu reseña, muy precisa y emotiva además que me recordó el montón de veces que veía la boda de la hija d elos pica piedra, que fanática eras, a mi también me gustó esta "comiquita" yo creo que siempre me saldrá esta frase, ni modo, me delata. Me emocioné viendo la `peli, como una niña, hace muchos años que no veía nada en 3D, creo que lo último que había visto en 3D fue en un planetario cuando viví en Francia.
    Sigue con ese entusiasmo por la animación y el cine, te quiero muchooooo

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